Agricultura biodinámica, un cambio de paradigma


Se cultiva, fertiliza y fumiga según un calendario astronómico que respeta los procedimientos naturales. Diego Bantle, productor de un establecimiento biodinámico, cuenta su experiencia.

En el marco de las Sesiones de Trabajo Sustentables, llevadas a cabo en la Bolsa de Comercio de Rosario, el licenciado Diego Bantle, quien administra junto a su mujer uno de los dos únicos establecimientos de agricultura biodinámica de la provincia de Santa Fe, explicó conceptos básicos y ejemplos sobre este tipo de producción agroecológica que implican un cambio de paradigma productivo, haciendo hincapié en la interrelación entre suelos, plantas y animales y tratando el conjunto como un sistema en equilibrio.

Su historia

“Nuestro establecimiento nació hace once años cuando con mi mujer nos planteamos hacer un cambio rotundo en el modo de producción, motivados por el conocimiento y la conciencia del daño generado al suelo a partir de la agricultura extensiva convencional,” explica Diego Bantle sobre su emprendimiento “El Roble”,ubicado en la localidad de Bouquet, Santa Fe.

 

Hasta ese momento él administraba ese mismo campo junto a otros socios bajo un tipo de explotación convencional, pero se dividió, y a partir de allí inició “un camino de prueba y error incursionando en esta nueva metodología”, detalla Bantle, quien hoy hace en su establecimiento trigo, cebada, centeno, soja orgánica para productores de tofu y elabora también alimentos como harinas integrales, maíz pisingallo, miel y dulces.

¿Qué es la agricultura biodinámica?

La biodinámica es una de las agriculturas ecológicas más antiguas que existen. Empezó hace cien años en el centro de Europa y su característica principal es que tiene un gran respeto por los procesos naturales”, explica Bantle, quien agrega que “su premisa es entender a la naturaleza y colaborar con ella”.

 

En el plano aplicativo, la agricultura biodinámica utiliza preparados naturales hechos en el propio campo y sigue un calendario astronómico investigado en Alemania a principios del año 1900, “con resultados muy notables”, explica el emprendedor.

La luna y las estrellas, no solo para ser contempladas…

La luna aporta varios parámetros para esta forma de cultivos, como por ejemplo, el estar conectada con el agua: “Sabemos que los organismos vegetales tienen un 70 % de agua, entonces, cuando la luna está llena, los procesos acuosos se intensifican y es el momento donde la plagas empiezan a trabajar. Uno puede prevenir esto con ciertos preparados antes de la luna llena y esa es una de las formas de resolver el problema de plagas”, explica Bantle.

 

Otro aspecto a tener en cuenta es el paso del sol y de la luna por las constelaciones, lo que influye en distintas actividades de cultivos: “Por ejemplo, si queremos desarrollar una verdura de hoja, vamos a buscar la mejor fecha donde las influencias estelares potencian eso”, detalla el especialista, quien realiza además proyectos de capacitación y valor agregado a los granos.

 

“Por otro lado, si queremos favorecer una raíz de una zanahoria, buscaremos la fecha apropiada, y vamos a encontrar situaciones increíbles donde una zanahoria plantada en la mejor fecha va a desarrollarse más grande sin habérsele agregado nada y otra mucho más chica, si fue sembrara en una fecha incorrecta,” detalla Diego.

¿Y la fumigación, también es biodinámica?

En la agricultura biodinámica también se fumigan y fertilizan los suelos, pero no con productos químicos, sino con preparados naturales, hechos en el propio campo.

 

El emprendedor de El Roble ejemplifica con supermagro, “un biofertilizante que se hace en forma anaeróbica con distintas plantas verdes, inclusive el estiércol de cada animal y algunos minerales”.

¿Escalas?

Para Bantle este sistema se puede pensar en grandes escalas, solo que hay que adaptarlo: “En Australia, que es el primer lugar de agricultura biodinámica y orgánica en el mundo, se utilizan aviones para aplicar estos preparados en muy grandes superficies”, explica quien hoy tiene cincuenta hectáreas agrícolas de cultivo biodinámico extensivo.

Diferencias con lo orgánico

Según el especialista, “la biodinámica tiene un plus para nosotros ya que da una energía y vitalidad en el alimento mayor por respetar estos parámetros cósmicos y por mejorar el suelo de una manera natural, pero más allá de eso no tiene una gran diferencia con lo orgánico”.

 

Para el productor, en la actualidad la certificación orgánica está más desarrollada mientras que en lo biodinámico solo hay una certificadora suiza con sede en Argentina: Demeter.

Fuente: AgroFy

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