Presidente Macri: le traje el plan… por Jorge Ingaramo


 

Premisas.

-Los argentinos convivimos, durante una década, con inflaciones anuales de 20% o más. No ha sido sencillo. La mayor parte de los conflictos que son tapa de diario, derivan  de los diferenciales de crecimiento, en cada año, de precios, salarios, tasa de interés ($) y valor del Dólar. Obstinadamente,  hacemos ilegal la indexación. Por ende, el “ruido y la furia” ´son permanentes.

-¿Por qué logramos este Prodigio Guinnes?: a) El sistema es bi-monetario de hecho; se ahorra en dólares y se consume en pesos; b) Los ricos revalúan sus activos en la moneda deseada y los pobres pagan el impuesto inflacionario (sobre la moneda Peso) y este modelo aumenta la desigualdad, generando conflictos que nunca se resuelven y c) El Estado, en este caso Nacional, está obligado a tener ingresos y gastos en pesos, es decir en la moneda no deseada.

– El Gradualismo ya dio lo que podía dar, a un costo altísimo. Hubiera sido útil si no  hubieran sido necesarios los ajustes derivados de los atrasos de las tarifas públicas. Hoy es totalmente inviable porque, a la recuperación del atraso acumulado, se superpone la indexación por la inflación corriente.

 

Plan de Estabilización de la moneda Peso.

Expondremos un Plan que muchos considerarán un atajo para aumentar la demanda de pesos, sin hacer ajuste fiscal y otros considerarán una dolarización de la economía. Puede ser cierto, que sea un sinceramiento por la vía de un atajo.

A nuestro criterio, se parte del reconocimiento de la realidad expuesta en las premisas y se aspira a que, en lo sucesivo, los pobres dejen de pagar el impuesto inflacionario en pesos y el Estado actúe como un ahorrista-inversor-consumidor, que sigue las mismas reglas que han seguido los ricos, que han esquivado el impuesto inflacionario. Las medidas son:

 

  • El BCRA transferirá al Tesoro, por Adelantos Transitorios y Rentas de la Propiedad, el valor comprometido para este año, pero lo hará empleando Reservas en dólares. El compromiso de Adelantos es de mM$ 140, de los cuales 23,3 ya fueron otorgados. Las Rentas de la Propiedad o Utilidades del Central, que figuran en el Presupuesto son por mM$ 60. En total alcanzan a mM$ 176,8. Por consiguiente, no habrá emisión de pesos en lo sucesivo, para el Estado Nacional y se consumirán Reservas que el mismo Tesoro le ha vendido al Central para financiar su déficit.
  • La Inversión Pública del año 2018, así como el Gasto Corriente (no salarial), los podrá pagar el Tesoro en dólares, al Tipo de Cambio Fijo-Ajustable inicialmente de $/U$S 20. Ambos rubros suman en el Presupuesto mM$ 382, por consiguiente las Transferencias en dólares del Central podrían cubrir hasta un 46% de estos gastos. Es decir que la mitad de las erogaciones por estos dos conceptos, se podrían efectuar en dólares, empleando Reservas transferidas. Las empresas proveedoras del Estado en ambos rubros, podrán tributar a la AFIP, en dólares, Retenciones, Pagos a Cuenta y Saldos de Impuestos.
  • Se autorizarán o se perfeccionará la legislación para que se permitan contratos, transacciones, pago de remuneraciones, etc., en moneda extranjera, en este caso dólares.
  • Se autorizará la indexación mensual o trimestral (dependiendo del ritmo de transferencias -en U$S- del Banco Central al Tesoro) a todos los contratos públicos y privados de la economía. Los contratantes podrán elegir la moneda y los índices de ajuste.
  • El Banco Central dejará de emplear las políticas de Tipo de Cambio Flotante y fijación de Tasas de Referencia para el crédito en pesos y pasará a ejecutar tres políticas: a) la determinación de los porcentajes de encaje de depósitos en dólares y en pesos; b) fijación y regla para el ajuste trimestral del Tipo de Cambio que originalmente será de $/U$S 20 y c) regulación monetaria de pesos, a través de mecanismos de rescate de la deuda en LEBACs (estos mecanismos serán principalmente dos: *licitaciones de canje de LEBACs por Reservas en dólares o sea cancelación de LEBACs con Reservas y *regulación de la tasa en pesos para los vencimientos remanentes de LEBACs).

 

Mientras el Estado Nacional profundiza su política de reducción de las Necesidades de financiamiento, por este Plan accede al mismo privilegio que tienen los ricos, de tener parte de sus ingresos y gastos en la moneda deseada. El Banco Central deja de cobrar el impuesto inflacionario a los pobres y puede permitirse reducir gradualmente el stock de las LEBACs, que acumuló para financiar la compra de Reservas, cuya venta le efectuara el Tesoro Nacional.

El sistema confirma –resignadamente- en la práctica, el Modelo Bi-Monetario, por las siguientes razones:

  • HOY, ya no se puede aplicar masivamente el impuesto inflacionario: la Base Monetaria en dólares se redujo 3% en el último año.
  • Se admite que los activos valiosos no están en pesos y se procede con realismo a aceptar el Modelo Bi-Monetario: la suma de Reservas propias del Banco Central más los Depósitos en Dólares en el sistema financiero (en conjunto MU$S 78.238) al 9 de febrero, supera en 23,78% al stock de LEBACs y en 45,18% a la Base Monetaria (ambos son los principales pasivos del BCRA). Además, se mejora el balance de la Autoridad Monetaria.
  • La moneda Peso seguirá circulando para las transacciones normales de la economía. Si el Banco Central controla el Tipo de Cambio Fijo-Ajustable (inicialmente de $/U$S 20) tendrá la posibilidad de regular la cantidad de pesos (Base Monetaria), empleando, sin regla fija al comienzo, las tres políticas mencionadas más arriba, con lo cual cumplirá efectivamente su objetivo de proteger la moneda nacional de los embates inflacionarios. Será tanto más exitoso, si logra que la mayoría de los contratos en pesos se indexen.
  • Finalmente, la mecánica actual de financiamiento del déficit público será reemplazada por la siguiente: a) el déficit financiero se podrá cancelar con la emisión de Títulos, que seguramente pagarán una tasa más baja, a medida que el Plan se consolide y se reduzca el stock de Lebacs; b) para el déficit operativo, se contempla — la disminución en términos nominales en pesos, – el empleo de los M$ 176.800 transferidos por el Banco Central en moneda Dólar y – un remanente de endeudamiento, que podrá ser regulado por el Ministerio de Finanzas, de manera coordinada con el Banco Central, para estimular la demanda de pesos a una tasa que se supone, será competitiva con las que ofrezca el Banco Central por el stock de LEBACs, de renovación periódica. De esta manera, irán bajando las tasas en pesos a medida que baje, a mayor ritmo, la inflación, es decir a medida que se suprima el empleo del impuesto inflacionario a la moneda Peso.
  • Las adecuaciones legislativas para la aplicación del plan no deben dejar dudas sobre la aceptación de las dos monedas, la indexación de contratos y la puesta en marcha SIMULTÁNEA de todo el modelo.
  • Estado infinanciable: Si no te ajustás con este plan, ya sabés lo que sos…..

 

Lic. Jorge Ingaramo.

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