“Sean Eternos los Laureles…80 años de #TC”… por Víctor Michat

 

La competición entre automóviles como disciplina comienza con la invención misma de estos. Desde su génesis la necesidad de medir resultados está presente. Los hombres deciden confrontarlos: más rápidos, más eficientes, mejor construidos, menores tiempos. Estas variables son las que dominan las competencias de velocidad, las primeras, las actuales y las del futuro. El avance y la selección natural se hallan intrínsecos en las carreras; el espíritu humano lo conlleva en su ADN.

El Torino es el producto Argentino más relevante y tiene su lugar en la historia junto al gran Luis Di Palma iniciador de una dinastía familiar de corredores

La categoría más popular del país: el Turismo de Carretera, se denomina así por un ardid de hace más de 80 años, que presenta a la “viveza criolla” en todo su esplendor,  para poder correr y superar una prohibición como tantas otras, absurda e ignorante! No leímos esta aseveración en los múltiples relatos y ensayos escritos a lo largo todo este tiempo, tampoco lo escuchamos; siendo en sí misma un hallazgo sobre el nacimiento de #TC y que deseamos regalar para su historia. Sin embargo, en los primeros anales de la propia ACTC (Asociación de Corredores que rige los pasos de la Categoría Turismo Carretera,  fundada el 30 de Agosto de 1960) su primer Comisión Directiva con la presidencia de Plinio Rosetto, lo sabían seguramente: fue para eludir una reglamentación nacional impuesta por la dictadura militar, que derroca al gobierno democrático de Hipólito Irigoyen en Setiembre de 1930, mas tarde recordada como ¨década infame ¨.

Largada del TC en la histórica catedral del automovilismo argentino
Juan Galvez el Máximo ganador de Titulos con 9 Campeonatos de Turismo Carretera

La oposición a las carreras se hizo sentir desde el principio; por las víctimas fatales de deportistas y del público entusiasta que sin medir riesgos, producían los periódicos accidentes y alarmaban sobre la peligrosidad de las competencias. Para abril de 1935 el Gobierno de Buenos Aires presidido por el dictador General Agustín P. Justo, caracterizado por una fuerte impronta de negociados corruptos, había decretado la prohibición de realizar cualquier tipo de competencias automovilísticas. Se habían prohibido las carreras automovilísticas!

Otra largada del TC donde puede verse al ayer de las cupecitas la irrupción de los chevrolet torinos y ford y a los ingeniosos sport prototipos era dorada
Llegada de una de las etapas de los Míticos Grandes Premios Argentinos

Ante esta restricción, el Automóvil Club Argentino comenzó una gestión para reactivar la actividad deportiva. A raíz del grave accidente entre otros, cómo el que protagoniza Ernesto Blanco, donde mueren 13 personas y varias heridas de gravedad, el  Decreto Nacional prohibía las carreras de automóviles en todos los caminos del país… “Lo recuerdo como si estuviera viviéndolo en este mismo instante… Fue por el año 1935 cuando aun se corrían los grandes certámenes de carretera y en circuitos con el tradicional coche ¨baquet¨. Pensamos enseguida en algo que despistara…¨al decreto de marras¨ y mantuviere en activo nuestro deporte favorito… Convenimos enseguida que no había que hablar más de carreras, de velocidad, de record, de coches especiales de ¨baquet”, en una palabra de todo lo que en una u otra forma, diere la sensación de relacionarse con las carreras en sí.  Se nos ocurrió que hablando de turismo en los caminos de la Patria, podríamos dar en el “blanco”,… llegamos a la conclusión que las competencias que realizaríamos – y fueron muchas -, serian abiertas a los coches carrozados, igualitos a los que usaban los turistas… Fue la primera idea, que luego pulida técnica y deportivamente nos dio la categoría de coches de “Turismo De Carretera”… En el A.C.A. en la Comisión de Carreras, se elaboró el reglamento del Gran Premio Internacional a Chile… y el artículo primero rezaba así:… la competencia es libre para los coches de “turismo de carretera” y se desarrollará con la fórmula de regularidad de marcha, entre Buenos Aires y Mendoza; final de la primera etapa, con velocidad libre entre Mendoza y Santiago de Chile, segunda etapa, Santiago-Temuco tercera, Temuco-Neuquen cuarta etapa, retomándose la regularidad de marcha desde Neuquen a Bahia Blanca y de allí a La Plata” extracto de la revista oficial de la ACTC escrito por Pedro Fiore, quien apodara “Aguilucho” a Oscar Gálvez (periodista, amante del automovilismo, comentarista de Luis Elías Sojit) y quien cubriese el Gran Premio Internacional de Chile en 1935,  ganado por el neuquino Arturo Kruusse, apodado “el Indio Rubio” con una cupé Plymouth, epopeya de la Primera Competencia de Turismo de Carretera.

El Mítico Trueno Naranja conducido por Pairetti representa el avance de la ingenieria argentina de los 60

El TC hoy, es la sigla que conjuga la definición autóctona que envuelve la pasión argentina por los autos de carrera; La Categoría más popular de nuestro país, madre del automovilismo,   que nutrió con sus corredores al resto de las categorías nacionales. Nacía el 5 de Agosto de 1937 confirma el calendario junto al Automóvil Club Argentino y contando con la autorización de la Dirección de Vialidad Nacional para utilizar caminos nacionales y provinciales. Ese Día se oficializaba  el Primer Gran Premio Argentino que tuvo un recorrido total de 6.894 Km desde Buenos  Aires  a  Santa Fe, Paraná, Corrientes, Resistencia, Santiago del Estero, Jujuy, Tucumán, La Rioja, Mendoza, Santa Rosa La Pampa, Bahía Blanca y finalizaría en  La Plata; la gana en la general Angel Lo Valvo  con un Ford y más tarde en 1939 sería el Primer Campeón del Turismo Carretera.

El pibe Luis Di Palma el más joven gandador de una Carrera de TC del siglo pasado
Los Hermanos Aventín Oscar y Antonio Primer Campeón con la Dodge que muestran con Orgullo

 

Los Grandes Premios fueron un valioso antecedente, que se convirtieron en verdaderos atractivos de comunicación, entre pueblos, parajes y regiones; sólo conectados en su soledad pionera por el telégrafo o los carteros. Unió ciudades y hubo épicos raides que serán recordados por ser la única vez, donde podían ver a aquellos rápidos visitantes, que se trasladaban por kilómetros a velocidades inimaginables. La Buenos Aires Lima antecedente de la Buenos Aires Caracas o la de Chile, son ejemplos del porqué el Turismo Carretera caló hondo en la tradiciones de los pueblos que atravesaba.

El famoso 7 de Oro de Roberto Mouras en la ruta de los autos y hombres más importantes del TC

 

Para celebrar 80 años de épica, la ACTC generó la Primer Carrera en pista de 1000kms en la catedral del automovilismo, el autódromo Oscar y Juan Gálvez; poniendo a todo su parque, hombres y técnicos, a una prueba contundente e inédita. Y resultó con creces, la mejor competencia que haya realizado este siglo, ya que cómo vimos, los titánicos Grandes Premios no podrán ser igualados.

A lo largo de su rica historia, hubo grandes campeones y memorables competencias de la esas míticas cupecitas y los grandes premios. Podemos destacar los 2 campeonatos de Juan Manuel Fangio con Chevrolet y después la seguilla de Juan y Oscar Gálvez los hermanos acumulan 15 Títulos con Ford, Rodolfo De Álzaga, Dante Emiliozzi hasta que en 1966 vuelve a festejar Chevrolet de la mano de Juan Manuel Bordeu. En 1967 el Torino recibe su primer éxito con Eduardo Copello al volante. La categoría sumaba apellidos como los de Pairetti, Di Palma, Gradassi, Stefano, Mouras, Traverso, Aventín, Castellano y muchos de relieve e importancia hasta el actual siete veces campeón Guillermo Ortelli con Chevrolet.

 

Calurosas felicitaciones a todos los que participaron y lograron, que un vencedor enorme, distinto, con un imán para las competencias especiales, cómo la de las 1000 carreras otra muy distintiva, Juan Manuel Silva alcance la gloria histórica y única que el tiempo y la historia harán más grande aún. Su corredor complementario, un preciso pibe de 18 años con toda la sangre teceísta heredada de su padre, Juan Tomás Catalán Magni, el más joven ganador de una competencia de TC, destronando al “Loco” Luis Di Palma. Extraordinario cierre luego de casi 6 horas de carrera (detenciones, cambio de pilotos y neumáticos, recarga de combustible) que termine con el segundo Guillermo Ortelli, Nuevo Monstruo Sagrado del TC, a medio segundo del Pato Silva triunfador. Fueron muchos los que alcanzaron la meta, como el tercero Manuel Urcera, un sureño que suma nuevos hitos a su historial y así Facundo Ardusso con el Torino Team, Esteban Gini que no solo entró quinto, el último con el total de vueltas 178 sino que, además fue segundo en permanecer en la conducción de su auto con 136 vueltas seguidas desde el arranque, una menos que Juan Trucco con 137 vueltas verdadero titán, que sobre el cierre su auto lo abandona, protagonista a fondo durante todo el evento. Desde luego hubo más protagonistas pero solo podemos aquí, hacerlos partícipes distinguiéndolos con un: bravo muchachos!

Sin duda camino a su centenario, muchos más serán los desafíos, muchos ídolos también no mencionados, algunos inmolados, en la búsqueda de mayores metas el TC probó su fortaleza en su tecnología y contundencia en el arraigo del público del automovilismo. Hoy no hay críticas, todos son halagos para su dirigencia, en el respeto de obtener autos más veloces y confiables, junto a los técnicos más capacitados y corredores que festejaron con todo el país, reverdeciendo los laureles eternos de su gloria, Salud!

 

Víctor Michat  Twitter @Autorural

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