05 Ago 2026
Así lo afirmaron los referentes que debatieron en el Congreso Aapresid 2026 sobre la situación internacional actual, el contexto geopolítico y el rol de Argentina en los principales mercados.

Con el interés de analizar tensiones internacionales, la reconfiguración del poder global y su impacto en el desarrollo de la agroindustria, tanto a nivel local como mundial, la nueva edición del Congreso Aapresid 2026 con la fuerza de Expoagro contó con la participación de referentes de renombre.
En el panel “El agro en el tablero geopolítico global”, realizado en la sala BASF, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería argentina, Fernando Brun, delineó datos clave para ilustrar el escenario actual. «Desde el cambio de siglo, el comercio mundial de productos agropecuarios se multiplicó casi por 5: de 300 mil millones de dólares en el año 2000 pasamos a cerca de 1.500 millones en el 2024”, señaló, dando cuenta de un importante aumento en la demanda de alimentos.
En ese marco, el funcionario afirmó que “Argentina tiene hoy la posibilidad de pasar de ser un abastecedor confiable a un socio necesario en el contexto internacional”. Y añadió: “El comercio es liderazgo, tenemos que ser líderes. La visibilización viene de la mano de que la Argentina esté presente en organismos internacionales”.

Sobre ello también disertó el consultor Manuel Otero, quien consideró que “Argentina tiene que dejar de ser el país más cerrado del mundo y mirar al escenario internacional«.
«El comercio es político, nosotros tenemos que tener una presencia agresiva en foros internacionales, en donde nada se da por sentado. Tenemos que participar, asumir una nueva narrativa y defender inteligentemente todas las transformaciones que están ocurriendo en la agricultura argentina”, sostuvo el ex titular del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
Respecto a la actitud que el país debe tener en el marco de las negociaciones vigentes con otros bloques comerciales, Brun remarcó: «No nos podemos conformar con tomar las reglas de otros, con intereses diferentes a los nuestros. Tenemos que ser parte de los procesos donde se definen las reglas del comercio internacional.»
Aquello abrió una pestaña para debatir sobre las relaciones comerciales entre el Mercosur y la Unión Europea, que tuvo su abordaje particular en el panel “Acuerdo Mercosur-UE: de la firma a la acción”, realizado también en la sala BASF. Del mismo participaron la jefa de la Sección Economía y Comercio, de la Delegación de la UE en Argentina, Inmaculada Montero Luque, y el Subsecretario de Mercados Agropecuarios y Negociaciones Internacionales, Agustín Tejeda.
“Somos un continente abierto a la negociación. En negociar acuerdos comerciales y en implementarlos tenemos bastante experiencia, y que para el Mercosur -y particularmente para Argentina- es un desafío porque es el primer gran acuerdo firmado”, planteó Luque al inicio de su presentación.

A continuación, y retomando la exposición previa de Brun, la representante de la UE afirmó que un acuerdo de la talla como el que se busca implementar entre el Mercosur y Europa haría que la región “pase de ser un proveedor importante a un socio necesario”. “Nos referimos a un socio privilegiado para nosotros”.
“Tenemos una tarea de explicar, de construir una mesa de diálogo que realmente pueda acercar posiciones. El desafío es grande, yo lo reconozco, pero está inspirado por un objetivo político que es muy superior”, indicó en ese sentido.
Respecto a los requisitos impuestos por ese bloque comercial, ampliamente discutidos en el plano local, Luque destacó que “de los países del Mercosur, si hay uno que ha hecho la tarea es Argentina”.
“Lo han hecho con ejercicios de trazabilidad, de sostenibilidad. A mí me gustaría que se replicara en otros países y hacer valer este trabajo interno que se ha hecho aquí. Yo creo que les da un grado de preparación muy elevado”, reconoció la representante, que luego aseguró: “El acuerdo representa un montón de posibilidades. Está en los sectores el poder adaptarse, pero tienen un proceso de acompañamiento, tienen un socio. No estamos fuera, estamos en la misma mesa de diálogo”.
Por su parte, y en línea con lo ya expuesto, Tejeda afirmó que el acuerdo “es un antes y un después en la inserción internacional de Argentina”, que permite retomar negociaciones en las que el país estuvo fuera por décadas, así como “re-equilibrar las reglas de juego para nuestros productores y exportadores”.
“Refleja un cambio de época: es el primero de una agenda muy ambiciosa que se ha propuesto Argentina, entendiendo al comercio internacional como una de las principales fuentes de crecimiento y desarrollo”, resumió el funcionario.

Un taller exclusivo
Para aportar a estos intercambios, el Congreso Aapresid 2026 contó además con larealización del taller “Implementación del acuerdo interino de comercio Mercosur-UE para el sector agroindustrial argentino”, que fue organizado en conjunto por Aapresid, el Grupo de Países Productores del Sur (GPS) y la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales de SAGYP.
El mismo apuntó a generar un espacio de actualización técnica y operativa con los actores de la agroindustria nacional, con el objetivo de brindar las herramientas necesarias para capitalizar las ventajas competitivas del tratado, haciendo especial énfasis en el acceso a mercados, la gestión de cupos, la facilitación del comercio, la defensa comercial, la calidad y el aprovechamiento de los fondos de cooperación orientados a la agricultura sostenible.
Entre sus asistentes se encontraron productores, asociaciones del sector, autoridades provinciales, PyMEs agroindustriales, exportadores, cámaras sectoriales y binacionales, entidades especializadas en comercio exterior y logística, y expertos en normativas técnicas.











































