La Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias ante el nuevo marco de
funcionamiento de organismos vinculados al sector expresa su incertidumbre y
preocupación ante la interpretación que debemos realizar frente a un decreto
ómnibus.
En un país históricamente vulnerable a las modificaciones impulsadas por los
sucesivos gobiernos, estamos convencidos de que los organismos oficiales y las
instituciones público-privadas deben contar con un funcionamiento autónomo y
estable, para evitar alteraciones que afecten procesos, metodologías y la toma de
decisiones. Esto es esencial para brindar previsibilidad a las fuerzas económicas y
contribuir al fortalecimiento de toda la sociedad.
En el caso particular del INTA, los representantes de los productores esperamos ser
convocados para analizar el esquema que se propone y evaluar sus implicancias.
Somos plenamente conscientes de que este organismo necesita modernizarse,
potenciando sus recursos humanos y consolidándose como motor de
investigación, desarrollo y extensión rural en la Argentina, y en este sentido hemos
transitado todo este tiempo haciendo nuestros aportes.
Para ello, desde el campo creemos firmemente en la necesidad de reglas claras,
instituciones sólidas y marcos estables que faciliten e impulsen el desarrollo
productivo y agroindustrial mediante la innovación, arraigo y extensionismo rural
para el bien de toda la sociedad.












































