| La entidad destacó que la medida mejora la competitividad, impulsa el desarrollo federal y fortalece toda la cadena agroindustrial. Desde MAIZAR se celebró la decisión de avanzar en la reducción de los derechos de exportación, una política que —según la entidad— va en la dirección correcta para liberar el potencial productivo, industrial, exportador y social de toda la cadena del maíz y del sorgo. 📉 Un impuesto distorsivo que frenaba el crecimiento MAIZAR sostiene desde su fundación que las retenciones son un impuesto distorsivo que pone en desventaja a la Argentina frente a sus competidores, quienes aprovechan esa situación para ganar mercados y posicionarse mejor en las cadenas globales. Durante años, las retenciones han sido un obstáculo para el crecimiento sostenible del sector. No solo quitan competitividad, sino que también desalientan la inversión, limitan la transformación local y reducen el ingreso de divisas genuinas que el país necesita. Impacto positivo en toda la cadena La baja de este tributo mejora la rentabilidad de los productores y libera recursos para invertir en nuevas tecnologías y aumentar la productividad. A su vez, impulsa el agregado de valor, fortalece las exportaciones y dinamiza las economías regionales con un potente efecto multiplicador. Esto genera más empleo, mayor demanda de insumos nacionales y un círculo virtuoso que fortalece toda la cadena: desde semillas, fertilizantes y maquinaria hasta logística, biotecnología y servicios profesionales. Desarrollo federal y visión estratégica La cadena del maíz y del sorgo, presente en todo el país, es un verdadero motor del desarrollo federal. Su expansión multiplica oportunidades, integra regiones con distintos niveles de productividad y genera actividad económica sostenida en cientos de comunidades del interior. Argentina cuenta con ciencia, talento, recursos naturales y una red de empresas e instituciones comprometidas con una producción eficiente, sustentable y de calidad. Pero para que eso suceda, se necesitan reglas de juego estables, incentivos adecuados y políticas que reconozcan el esfuerzo de quienes invierten y producen. Para consolidar este camino y brindar certidumbre a todos los actores, MAIZAR considera deseable que la eliminación de las retenciones quede establecida por ley. Esto evitaría que se reinstalen como herramienta fiscal coyuntural y garantizaría reglas claras para quienes apuestan por el país. “Este es el camino para que el maíz y el sorgo argentino y sus múltiples productos de transformación generen más valor, más desarrollo y más oportunidades para el país”, concluye el comunicado. |












































