El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) oficializó la Resolución 201/2026, una normativa que introduce cambios profundos en el sistema de vacunación contra la fiebre aftosa y la brucelosis bovina, pilares históricos de la sanidad animal en Argentina. La medida, publicada en el Boletín Oficial, comenzará a regir el 1° de enero de 2027.
Opinión de Bernardo Cane – ex Pte de SENASA y productor ganadaero
La normativa habilita a los productores ganaderos a elegir libremente al veterinario privado acreditado por Senasa para la compra, conservación y aplicación de las vacunas obligatorias. Hasta ahora, estas tareas estaban centralizadas en entes y fundaciones sanitarias, que coordinaban las campañas de manera colectiva.
El organismo justificó el plazo hasta 2027 para permitir la adaptación de los sistemas de información y control vinculados a las campañas sanitarias.
Reacciones del sector: preocupación y advertencias
La resolución generó rechazo inmediato en entidades rurales de distintas regiones del país, que alertan sobre posibles impactos sanitarios y productivos.
CRA: “Se pone en riesgo un sistema construido durante décadas”
Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) cuestionó que la flexibilización desarticula un modelo basado en la solidaridad sanitaria, clave para garantizar coberturas superiores al 95% y sostener la condición sanitaria del país. También advirtió que la medida podría encarecer costos para pequeños productores y afectar la competitividad exportadora.
FARER: “Una decisión innecesaria e inoportuna”
La Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER) sostuvo que la resolución se inscribe en una “lógica economicista” y alertó sobre el riesgo de una futura transición hacia un estatus de “libres sin vacunación”, lo que —según la entidad— sería “de espaldas a los productores”.
Sociedades rurales bonaerenses: dudas sobre la cobertura y la cadena de frío
Productores del sudeste bonaerense remarcaron la importancia de mantener una estructura organizada que asegure la vacunación total de los rodeos, la correcta carga de datos y el mantenimiento de la cadena de frío. Temen que un esquema más atomizado complique la planificación y afecte especialmente a pequeños productores.
🧭 Un cambio estructural que abre un nuevo capítulo sanitario
La Resolución 201/2026 marca un punto de inflexión en la política sanitaria argentina. Mientras el Gobierno apuesta por un esquema más flexible y orientado a la libre elección, gran parte del sector productivo advierte que la medida podría fragmentar un sistema que funcionó de manera coordinada durante más de dos décadas.
El debate recién empieza y será clave el proceso de transición hacia 2027, donde se pondrá a prueba la capacidad de articulación entre productores, veterinarios privados y el propio Senasa.












































