El clima del hemisferio sur vuelve a ubicarse en el centro de la escena y promete imprimirle mayor volatilidad a los mercados de granos. Soja y maíz aparecen como los cultivos más sensibles a este contexto, con precios que reaccionan ante cada señal productiva y climática. En la Bolsa de Chicago, las cotizaciones de ambos granos se sostienen firmes, aun cuando el mercado atraviesa un período con escasos fundamentos alcistas. La atención de los operadores está puesta en la evolución de las campañas agrícolas y en los posibles impactos del clima sobre los rindes. Distinta es la realidad del trigo. La abundancia de stocks a nivel mundial, sumada a una supercosecha en Argentina, ejerce una fuerte presión sobre los precios y mantiene a las cotizaciones en terreno negativo. Así, el cereal enfrenta un escenario de sobreoferta que limita cualquier intento de recuperación en el corto plazo. Acceder al Informe completo de la Bolsa de Cereales de Córdoba |













































