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Agricultura

Fertilización todo terreno para la fina que se viene

 Suelos salinos y anegables, lotes con tosca y ambientes con napa:tres escenarios, tres desafíos y tres propuestas de fertilizacióna medida, para una fina rendidora. 
 En los cereales de invierno, el nitrógeno (N) es el elemento de mayor importancia por su alta demanda, a tal punto que la producción de biomasa y el rendimiento final dependen en gran parte de la disponibilidad de dicho nutriente. 
Las condiciones ambientales heterogéneas de nuestro país, principalmente en aquellos sitios donde la problemática de sales y anegamiento de suelos aprietan, sumado a los costos actuales de los fertilizantes, suponen un desafío para adecuar el abastecimiento y facilitar la disponibilidad de N a cada lote y necesidad de los cultivos
En esta nota presentamos distintas estrategias de fertilización en tres contextos contrastantes para trigo y cebada. 
Cebada en suelos salinos y anegables: ¿cómo es fertilizar en el oeste arenoso? En regiones como el Oeste Arenoso, la salinización provocada por el ascenso capilar de napas, en combinación con el anegamiento prolongado, es un combo letal que afecta a la disponibilidad de nutrientes y al rendimiento de cultivos invernales como la cebada. En el caso del N, el exceso de agua además provoca pérdidas por lixiviación y desnitrificación. Durante la campaña fina del 2021, la Chacra América de Aapresid junto con productores de Trebolares (La Pampa) observaron que la aplicación de urea al voleo en dosis crecientes permitió rindes promedio de 3985 kg/ha y 3847 kg/ha en las variedades de cebada Montoya y Andreia. 
En cuanto a dosis, a partir de los 100 kg N/ha se obtuvieron aproximadamente 900 kg/ha más de rinde que el tratamiento de 60 Kg N. ha-1. Si bien las dosis mínimas permitieron una mayor eficiencia en el uso del agua, el tratamiento con 110 kg N/ha fue el que generó más biomasa vegetal en relación al N aplicado. Eso permitió consumir más agua y así ayudar a paliar los anegamientos y lograr la mayor cobertura posible para prevenir la salinización y mejorar la infiltración del agua en el suelo. 
Cuando se fertilizó a la siembra, el rendimiento fue un 33% mayor que el tratamiento fraccionado en estos ambientes donde el anegamiento durante encañazón suele retrasar las labores de re-fertilización. En cambio, si las condiciones lo permitieran, es aconsejable fraccionar el aporte del nutriente para evitar pérdidas.
La fertilización excesiva en estos ambientes conlleva un riesgo económico y ambiental, dado que el cultivo tiene altas probabilidades de no aprovechar el nutriente. Por ello, la adopción de la práctica deberá contemplar la relación insumo/producto en cada sistema de producción, reporta el informe de la Chacra que se publicará en el especial de fertilización de la revista Aapresid de Mayo. 
 Foto: Anegamientos frecuentes ocasionan problemas logísticos desde la siembra y la re-fertilización hasta la cosecha. 
 Trigo en ambientes con napa: ajustar N para achicar brechas de rinde El manejo de la nutrición mineral en trigo es una de las principales limitantes de su producción. El sudeste de Córdoba presenta una gran variabilidad debida en gran parte al ascenso freático y la acumulación de excedentes hídricos en superficie agravados durante los últimos años.
Con el objetivo de seguir realizando ajustes en el cultivo que permitan acortar la brecha productiva, la Chacra Justiniano Posse de Aapresid evaluó el manejo de N en trigo durante cuatro campañas. 
La respuesta obtenida fue variable, entre los 2,5 y 7,5 tn/ha, dependiendo no solo del aporte de N del suelo en cada uno de los sitios, sino también de los rendimientos alcanzables en cada campaña. Otra conclusión a la que arriban en su informe es que el incorporado de fertilizante en el suelo hace necesario menos cantidad de N para alcanzar los mismos rendimientos que otras formas de aplicación (voleado o chorreado), logrando una mayor eficiencia en su uso. Aún así, ante la ocurrencia de suficientes lluvias, el voleado estratégico de urea protegida en presiembra, mostró eficiencias similares a las del incorporado. 
El antecesor y la disponibilidad de nitratos a la siembra son otras variables a tener en cuenta para decidir el mejor momento para fertilizar. En su paso por el ciclo Agenda AapresidFranco Bardeggia, técnico responsable del proyecto, apuntó a la fertilización balanceada y a la adopción de tecnologías de dosis variable como estrategias clave para acortar la brecha productiva en ambientes con y sin influencia de la napa freática
 Sur de Buenos Aires: a la tosca se le gana con “precisión” La región en torno a Tres Arroyos es una zona muy marcada por “tosca”, una costra calcárea alrededor de los 50 cm que limita fuertemente la producción agrícola. Allí, Luciano Piloni, productor de la Regional Tres Arroyos de Aapresid y asesor en el sur de Bs. As. encuentra la solución en el manejo variable. El productor optó primero por unificar la gran cantidad de datos acopiados en distintas plataformas en un mismo sitio. “Eso me ayudó a tomar mejores decisiones y trasladarlas al asesoramiento y a la prescripción por ambientes”, aseguró. Este salto tecnológico le permitió allanar el terreno de la ambientación, simplificar el uso de la información y hacer más eficiente su implementación en el campo. En la zona más continental de su área de trabajo, el manejo por ambiente les permitió poner un piso a la producción en lotes con presencia de tosca. “Estamos teniendo un 10% de ahorro en fertilización nitrogenada y una mejora en los rendimientos por una mayor eficiencia en el uso”, comentó. En trigo pasaron de 4 tn a 5 tn/ha promedio, mientras que en cebada cervecera vieron el impacto en una mejor calidad cervecera para la industria. Por otro lado, hacia la parte costera de la región, la gestión inteligente de la información les permitió perforar los techos productivos, con rindes de hasta 10 tn en trigo “dándole la seguridad al productor de que su inversión va a tener un retorno, porque apuntamos con todos los cañones a la mejor parte de su lote”, afirmó.  Los costos de aplicar tecnología digital son muy bajos respecto a los beneficios que se pueden llegar a obtener a lo largo de las campañas. “En todos los casos, la agricultura digital no solo mejoró los rendimientos y los márgenes, sino que generó un cambio y un mejor manejo del sistema en sí”, cerró. 

Fuente: AAPRESID

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